
La eliminación del límite de valor para las exportaciones mediante el régimen de courier fue valorada como una herramienta que puede ampliar las oportunidades para las pequeñas y medianas empresas argentinas, al reducir costos y simplificar los trámites necesarios para vender productos en el exterior.
Así lo afirmó el consultor especializado en PyMEs Agustín Remondino, durante una entrevista con LV7 Radio Tucumán, donde explicó el alcance de la medida y su impacto potencial sobre los pequeños exportadores.
Remondino señaló que el sistema de courier constituye un mecanismo simplificado en comparación con el despacho tradicional de comercio exterior, lo que permite disminuir la burocracia y los costos operativos para las empresas.
Hasta ahora, recordó, las exportaciones realizadas bajo este régimen tenían un límite de US$3.000. Cuando ese monto era superado, las empresas debían recurrir al sistema tradicional, con mayores exigencias administrativas y costos que, en muchos casos, hacían inviable la operación.
"La eliminación de ese límite permitirá que muchas PyMEs puedan exportar a través de un sistema más simple, con menores costos y menos burocracia", explicó.
En ese sentido, sostuvo que la medida favorecerá especialmente a los productos con mayor valor agregado, como vinos, alimentos regionales y otras producciones elaboradas por pequeñas empresas.
"Necesitamos llevar los productos de Argentina al mundo", afirmó el consultor, quien además destacó la necesidad de incrementar la participación de las PyMEs en el comercio exterior.
Según indicó, actualmente solo entre el 1% y el 2% de las pequeñas y medianas empresas argentinas exportan, mientras que el promedio en América Latina ronda el 10%.
No obstante, Remondino aclaró que la modificación del régimen de courier, por sí sola, no será suficiente para revertir esa situación.
"Las empresas también deberán trabajar puertas adentro para cumplir con todos los requerimientos productivos, administrativos y comerciales que exige la exportación", señaló.
Al mismo tiempo, consideró que todavía es necesario avanzar en una reducción de la carga tributaria para mejorar la competitividad de los productos argentinos en los mercados internacionales.
"Impositivamente tampoco podemos ser competitivos si no hay una baja de impuestos que permita colocar esos productos en el exterior a valores acordes al mercado internacional", sostuvo.
Durante la entrevista también se refirió al tipo de cambio y aseguró que, más que un determinado nivel del dólar, el principal factor que necesitan las empresas es previsibilidad.
"Lo que necesita un empresario es certidumbre. Tener reglas claras permite tomar decisiones de mediano plazo y planificar inversiones", explicó.
En ese marco, afirmó que un dólar estable facilita la planificación empresarial y brinda mejores condiciones para desarrollar proyectos de exportación.
Finalmente, Remondino consideró que la apertura del comercio internacional, junto con medidas que mejoren la competitividad interna, puede contribuir a ampliar la presencia de productos argentinos en el exterior y fortalecer el desarrollo exportador de las PyMEs.